










El destino de Nacajuca se iluminó la noche de ayer viernes 28 de febrero, llevando en mi corazón el orgullo y la fuerza de nuestra tierra.
Gracias Arq. Roberto Ocaña Leyva; presidente municipal y a su esposa, Verónica Alejandra Ramírez Sánchez; presidenta honoraria del DIF municipal por depositar en mí toda su confianza. Representaré a Nacajuca como todas aquellas mujeres que lo han hecho y han dejado el alma, el corazón y se han ganado un lugar en la mente de muchas personas.
Gracias ex-embajadoras por arroparme en una noche mágica. ¡VAMOS POR ESA FLOR DE ORO!


